|
sábado, 22 de mayo de 2010 |
|
Ignorar, menospreciar o desprestigiar el coraje de Arturo Prat constituye una frivolidad. El primero que lo exalta es Miguel Grau, su adversario. Es ese marino peruano y no Chile quien le confiere, en misiva a Carmela Carvajal, el rango de héroe. Nuestro Ministerio de Educación -en particular el FONDART-, en cambio, lo hace objeto de burlas en "comics", obra de teatro y texto escolar… Lamentable.
Usar la efeméride para reencender odiosidades a Perú parece, en el III milenio, a cien años de distancia, un anacronismo. En el ayer profundo hay una historia común. Apenas algunos datos: Prat y Grau como tenientes, mancomunadamente, combaten en Abtao -Guerra contra España 1865-1869- por la soberanía de nuestra América andina. Los náufragos de la Esmeralda son auxiliados y no tiroteados.
El almirante peruano –posteriormente héroe de Angamos- estudia en Valparaíso. Reintegra la espada de Prat a su viuda. No conozco gesto igual en la Historia. Si añado que Condell es hijo de peruana y que O´Higgins anota: "Soy chileno por cuna y peruano por gratitud" concluyo: conmemoremos el "21", pero sin peruanofobia. La reconciliación beneficia a ambas repúblicas. No comprenderlo es mediocridad.
Profesor Pedro Godoy |