El mediático economista liberal José Luis Espert calificó con gran ocurrencia al actual gobierno del neoliberal Mauricio Macri como “kirchnerismo de buenos modales”. Esta

definición es un acierto excepcional pues pone en evidencia dos aspectos del neoliberalismo que escapan al común de los mortales. Por un lado, el uso ilimitado de los subsidios desde el Estado para evitar las protestas masivas y por otro, el tomar deuda sin límite con tal de calmar las aguas de la inquietud social.

Espert es un liberal clásico que sostiene que hay que achicar al Estado para agrandar la Nación; que hay que reducir el gasto público para pagar las deudas. Pero estos dos principios básicos de liberalismo Macri no los tiene en cuenta. Es que Macri es neoliberal, y el neoliberalismo ha modificado el concepto de Estado que tenía el liberalismo.

Así, el Estado ya no está para administrar bien y austeramente la cosa pública, ni menos aún ayudar “a hacer” al particular que lo necesita usando el principio de subsidiariedad, sino que está al servicio del mercado. El Estado es un apéndice de las multinacionales que colabora con sus negocios. Hoy el Estado existe en función del mercado y, sobretodo, del mercado internacional. Esta es la gran sustitución que ha producido el neoliberalismo respecto del liberalismo clásico.

Macri endeudó a la Argentina en un año en 48.000 mil millones de dólares y no se le movió ni un pelo. Multiplicó los ministerios y las secretarías de Estado por tres respecto de la gran burocracia creada por los Kirchner, y aumentó los subsidios en un 20% más. Los más grandes beneficiarios del año de gobierno neoliberal de Macri fueron, paradójicamente, las organizaciones sociales y piqueteras que recibieron 30.000 millones de pesos en subsidios y canonjías.

Qué quiere el gran capital, el imperialismo internacional del dinero con el modelo neoliberal: que los Estados los ayuden a hacer negocios y para ello necesitan de una cierta tranquilidad social. Qué la sociedad no haga olas, que se mantenga en una cierta calma. Si total, los 48.000 mil millones de dólares los recuperarán con creces en corto tiempo.

El pobre Espert comprende a Macri pero no comprendió el cambio de paradigma del Estado liberal al neoliberal.

(*)Alberto Buela (*)

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